Ligas de fútbol contra Cloudflare: ‘Son el escudo de la piratería IPTV’

Cloudflare, uno de los gigantes mundiales de la infraestructura de Internet, se ha situado en el centro de la polémica por su papel en la distribución de contenidos audiovisuales pirata, especialmente retransmisiones ilegales de fútbol en directo como partidos de Serie A o LALIGA, además de otras competiciones y deportes.

La compañía, cuyo negocio se ha construido sobre la seguridad y el rendimiento web, es acusada por titulares de derechos de convertirse en una pieza clave —y rentable— del engranaje que sostiene estas emisiones ilícitas.

Del escudo de seguridad al escudo de los piratas

Más allá de sus conocidos servicios de protección frente a ataques y mejora de velocidad, Cloudflare comercializa una amplia batería de herramientas: CDN, alojamiento de contenidos, registro de dominios, DNS recursivo, VPN y, especialmente, servicios de proxy inverso que ocultan el servidor real que origina el tráfico.

Precisamente este proxy es el que aprovechan las redes de IPTV pirata para camuflar los servidores que distribuyen contenido ilegal. Al enrutar el tráfico a través de la infraestructura de Cloudflare, los operadores de webs ilegales dificultan enormemente que los titulares de derechos o las autoridades puedan identificar y tumbar el origen real de la señal.

La crítica del sector es clara: la falta de reacción contundente de la compañía ha convertido esa capa de protección legítima en un escudo tecnológico para mafias de la piratería deportiva.

IPs compartidas y efecto “rehén” sobre webs legítimas

Una de las prácticas más cuestionadas por los denunciantes es la mezcla de sitios pirata y webs totalmente legales bajo las mismas direcciones IP compartidas. Este modelo complica el bloqueo selectivo: actuar contra una IP concreta sin la colaboración del intermediario implica dejar fuera de servicio a múltiples proyectos legítimos.

En la práctica, esta arquitectura convierte a esos sitios legales en una suerte de “escudo humano digital”, usados como coartada técnica frente a medidas de bloqueo masivo. Sólo la propia Cloudflare dispone de la visión completa y de la capacidad real para separar, identificar y desconectar el tráfico que corresponde a emisiones ilícitas.

Cloudflare

Demandas y multas millonarias en varios países

La tensión entre Cloudflare y la industria audiovisual no es teórica, sino judicial. En países como Francia, Alemania, Italia, Portugal, Moldavia o Japón, titulares de derechos han llevado a la empresa ante los tribunales por su falta de colaboración para combatir la piratería.

En varios casos, las resoluciones han sido desfavorables para el intermediario tecnológico.

El precedente más sonado se ha producido en Italia, donde Cloudflare ha sido sancionada con más de 14 millones de euros por no desactivar accesos a contenidos pirateados ni cumplir con las obligaciones de la ley antipiratería conocida como “Piracy Shield”, que exige a los intermediarios actuar con rapidez en el bloqueo de contenidos ilegales.

La resolución italiana ha sido interpretada como un aviso directo a todo el ecosistema de proveedores de infraestructura.

La respuesta de Cloudflare y el choque con el fútbol

A pesar del volumen de negocio y de las miles de notificaciones de contenido ilegal remitidas por ligas como LALIGA, la reacción pública del CEO de Cloudflare, Matthew Prince, ha encendido aún más los ánimos del sector.

En redes sociales, el directivo llegó a insinuar la posibilidad de retirar servicios en Italia, afectando potencialmente a clientes como el Comité Olímpico Internacional (de cara a los Juegos de Invierno de Milán-Cortina), al propio Estado italiano y a instituciones y usuarios del país.

Estas declaraciones han provocado una ola de críticas por parte de actores clave del fútbol profesional, entre ellos Serie A, LALIGA, World Leagues Association, European Leagues o SROC, que acusan a la compañía de anteponer su negocio a la defensa de los derechos de propiedad intelectual.

Cómo gana dinero Cloudflare con el tráfico pirata

El modelo de ingresos de Cloudflare ayuda a entender el conflicto. Aunque la empresa ofrece planes gratuitos, los servicios profesionales de CDN y hosting se facturan en función de:

Volumen de datos servidos (tráfico de vídeo enviado a los usuarios).

Características del plan contratado, que pueden ir desde unos pocos dólares al mes hasta tarifas sensiblemente más elevadas para grandes volúmenes y prestaciones avanzadas.

En el contexto de las retransmisiones ilegales de fútbol, cuantas más personas se conectan a un directo pirata, mayor es el caudal de vídeo que circula por la red de Cloudflare.

Ese aumento de tráfico se traduce en más coste para el cliente pirata, pero también en más ingresos para la propia Cloudflare, que factura por el uso intensivo de su infraestructura. El incentivo económico, advierten los titulares de derechos, es evidente: el tráfico masivo, aunque sea ilícito, también genera negocio.

El rastro del fútbol en el tráfico de red

Los análisis de tráfico en España y otros mercados muestran picos significativos en la red de Cloudflare que coinciden con los horarios de los partidos, especialmente en grandes encuentros de fútbol. Esos aumentos se repiten jornada tras jornada, en el mismo tramo horario, lo que refuerza la sospecha de que una parte relevante de ese tráfico corresponde a retransmisiones piratas servidas desde infraestructuras protegidas por la compañía.

Para la industria del deporte, el patrón es inequívoco: Cloudflare se ha convertido en un actor imprescindible en la cadena técnica de la piratería en directo, y su grado de colaboración —o de resistencia— marcará buena parte de la eficacia real de las leyes antipiratería en los próximos años.



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